LA VIDA PEATONAL. Publicado en Revista Brando Nº184, Julio 2021





Toda discusión sobre la movilidad en las ciudades suele centrarse en las figuras del transporte público y de carga, los vehículos, las bicicletas y los peatones. En ese marco, ya sea por el poder de lobby de las industrias o por la ausencia de organizaciones de la sociedad civil que defiendan la voz de los peatones, esta suele quedar rezagada.

 

En nuestro país si bien no existen organizaciones que defiendan los derechos de los peatones como la Liga Peatonal de México o la Fundación Colombiana de Peatones, están apareciendo propuestas que ayudan a generar conciencia de la importancia del caminar como el festival Jane's Walk. Esta iniciativa que se lleva a cabo en más de 220 ciudades de 37 países del mundo es un festival de caminatas gratuitas organizadas y guiadas por ciudadanos voluntarios con el objetivo de explorar los barrios y sus culturas, visibilizar transformaciones e iniciativas cívicas para que las personas puedan conectarse de otra manera con la ciudad y sus vecinos de forma activa y más humana. El festival se inspira en Jane Jacobs, activista urbana pionera en el movimiento de ciudades para las personas, que ya en los sesenta presentaba argumentos ambientales (la reducción de la contaminación), argumentos de salud pública (combatir el sedentarismo y sus enfermedades) y argumentos urbanísticos (mejorar la calidad de la vida urbana), para darle centralidad a la importancia del peatón en las ciudades.

 

El hábito de caminar supone muchos beneficios para la calidad de vida, pero están preparadas nuestras calles para que caminemos?. La respuesta es compleja. En nuestras ciudades suele haber problemas por los obstáculos que impactan en la fluidez de la caminata y generan inseguridad como los puentes y túneles peatonales (solo en el AMBA se denunciaron un promedio de mil robos semanales en los puentes), las calles mal alumbradas, los cruces peatonales poco protegidos, las veredas estrechas y/o rotas, la mala señalización, la ausencia de arbolado que proteja contra las inclemencias del tiempo, escollos que van desde postes de luz hasta basura o trastos abandonados, las rejas de las esquinas que alargan los recorridos o los enrejados de las plazas que conspiran contra circuitos lógicos de caminata y generan peligros e inseguridades.

 

Otros limitantes son los problemas ambientales como la contaminación, tanto acústica como atmosférica. Si la calidad del aire es esencial y afecta directamente a los peatones, las emisiones de gases y ruidos del transporte automotor terminan transformándolos en víctimas.

 

También entran en juego problemáticas culturales: la sociedad de consumo promueve el uso del automóvil como símbolo de éxito social, lo que acrecienta el parque automotor y genera una tensión permanente sobre el uso del espacio público. Si a eso le sumamos la falta de respeto a las reglas de tránsito, el problema se torna más grave. Para darnos una idea, según datos del Observatorio de Movilidad y Seguridad Vial de la Ciudad de Buenos Aires, durante el año 2019 se registraron 111 victimas fatales por siniestros viales (6627 en todo el país). De ellos el 48% fueron motociclistas, 33% peatones y 12% ocupantes de automóvil. En la ciudad apenas 2 de cada 10 conductores ceden el paso al peatón en intersecciones y solo la mitad de los conductores cede el paso al girar. A nivel global se produce una muerte por accidente de tránsito cada 24 segundos. Es por ello que la ONU solicita, entre otras cosas, modificar los límites de velocidad a 30 km/h en las zonas donde las personas y el tránsito se mezclan para que las calles sean más saludables y seguras.

 

El peatón es la figura central de la vida urbana y el caminar es clave para el mejoramiento de nuestra calidad de vida tanto física como espiritual ya que como el sociólogo francés David Le Breton escribió en su libro “Elogio del caminar“: “El caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia.(…) El caminar es a menudo un rodeo para reencontrarse con uno mismo”.


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