ESPACIOS EN CONFLICTO. Publicado en revista Brando Nº 180, Marzo 2021



Ya estábamos por aterrizar. La pantalla señalaba que el avión sobrevolaba Buenos Aires, pero desde la ventanilla solo se veía una mancha blanca.  Afinando la vista se veía el contorno de la ciudad bajo la nieve, pero nadie nos había avisado lo que pasaba. Ese 9 de julio de 2007 la nevada transformaba a la ciudad en un paisaje irreal mientras tan solo cuatro horas antes yo chapoteaba en Ipanema bajo unos hermosos 27 grados de calor.

 

Esas vacaciones en Río de Janeiro habían tenido todos los condimentos necesarios para enamorarme de la ciudad incluyendo cierto toque de porteñidad. Promediando el viaje recibo la invitación para ver el show de la gran Orquesta El Arranque en el Canecao, el mítico venue del barrio de Botafogo que consagró a la MPB (Música Popular Brasilera). Esa noche tenía un plus ya que era inminente su cierre pero para eso tuvieron que pasar un par de años. Recién en 2010 cerró sus puertas para seguir una larga batalla judicial entre la Universidad Federal de Río de Janeiro, dueña del predio, y los empresarios que explotaban un espacio que por las normas municipales no debería albergar un local de entretenimiento. La ciudad perdió un espacio cultural en el que desde 1967 brillaron artistas como Pixinguinha, Tom Jobim, Elis Regina, Baden Powell, Chico Buarque, Roberto Carlos, Marisa Monte y donde Cazuza ofreció su último show. A fines del 2020 seguía cerrado y en ruinas.

 

El conflicto entre privados por predios que tienen un significado patrimonial para la ciudadanía son importantes, ni hablar de los que pertenecen al estado y se privatiza su explotación.  A veces el origen de los acuerdos originales queda muy atrás en el tiempo y los usos y costumbres terminan ocultando las realidades jurídicas hasta que estallan las batallas judiciales y mediáticas.

 

En la ciudad de Buenos Aires eso se ve con claridad en el conflicto entre la UBA y la Armada por 24 hectáreas de ciudad universitaria, en las que la fuerza fue otorgando a lo largo de los años permisos de uso precario a distintos clubes para que utilicen esos terrenos. Es decir que desde hace cincuenta años la Armada ocupa terrenos de bien público con fines de lucro.

 

Pero quizá el caso más reconocido y polémico fue el de las Galerías Pacífico y el Centro Cultural Borges durante las privatizaciones de los 90. El edificio que alberga a las galerías y al centro cultural es un monumento histórico nacional que cuenta dentro de su patrimonio con murales de Berni, Castagnino y Spilimbergo entre otros. Durante el gobierno de Carlos Menem el predio que pertenecía a Ferrocarriles Argentinos pasó a manos de empresarios con una privatización realizada mediante un trámite express que dejó muchas dudas. Las denuncias encabezadas por el cineasta Pino Solanas por lo oscuro del procedimiento y el pedido para que todo el edificio sea un centro cultural fueron contestadas con un atentado con armas de fuego. Ante el escándalo, el Gobierno Nacional resolvió destinar parte del edificio a la creación del Centro Cultural Borges. Si bien jurídicamente quedó bajo la órbita de la Secretaría de Cultura de la Nación, un dato clave y desconocido desde entonces por gran parte del personal del actual Ministerio, durante todos estos años estuvo concesionado a la “Fundación para las Artes”. La actual gestión del Ministerio resolvió recuperarlo para dejar de alquilar edificios como sede, utilizar los diez mil metros cuadrados como espacio para conferencias, exposiciones, espectáculos, talleres y cine, e incluso trasladar el Museo Nacional de Arte Oriental después de tantos años sin espacio propio.

 

Más allá de que los conflictos sean entre privados, entre públicos o entre ambos, una de las preguntas claves por un lado es que sucede con las titularidades de los espacios otorgadas hace décadas, cuando eran otras ciudades, con otras necesidades, con otro nivel de densificación y si esos espacios pueden brindar respuestas a las necesidades actuales de la población. En nuestra participación ciudadana quizá podramos hallar algunas respuestas.


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